Reactivación a la vida 

Graduado de Narconon Latam
Heriberto, Graduado de Narconon Latinoamérica
 

Inicié con el alcohol, después se me hizo fácil seguir con mariguana y cocaína. De pronto no me fue suficiente y comencé con el cristal, esta fue la droga que más me afectó tanto física como mentalmente. Al principio con el cristal no sentía la necesidad de dormir ni de comer, me sentía con mucha energía y poderoso, pero poco a poco sus efectos fueron disminuyendo y lo que sentía como mágico se acabó e inició una dura realidad. Un día simplemente ya no tenia ganas de trabajar, cada actividad que realizaba me cansaba y no quería convivir con nadie.

Cuando estaba en consumo, desconocía todos los ingredientes que el cristal contiene. Está hecha a base de químicos altamente dañinos para la salud mental y física, es una droga que no se la recomiendo a nadie, destruye por dentro y por fuera, incluso una persona puede quedarse atrapada en la locura y suicidarse.

Mi familia comenzó a notar cambios, mi manera de ser no era la misma, mis reacciones no eran de una persona normal. Por ejemplo, solía llegar a altas horas de la noche y dejar la puerta abierta por descuido o por delirio de persecución, como consecuencia de la droga. Internamente vivía un infierno, siempre pensaba que alguien estaba vigilándome, salía de mi casa y me iba a esconder lejos con el miedo de que alguien me atrapara, en verdad, sentía que me estaba llevando la locura.

Ya no me importaba mi familia, lo único que quería era seguir comprando y consumir, dejé de aportar económicamente en mi casa y descuidé toda labor que se relacionara. Llegué a pensar que mi familia no me quería, sentía su rechazo, pero ellos solo sentían temor de que me sucediera algo o de que yo les pudiera hacer daño a mis padres, hermanos, esposa e hijos.

Recuerdo la última vez que me drogué, me encontró la policía y me llevaron a la cárcel, estando ahí mi hermana se contactó conmigo. Ella en ese momento se encontraba en Estados Unidos y desde allá localizó Narconon Latinoamérica donde podían ayudarme a desintoxicarme y rehabilitarme. Ella confiaba en mí, me dijo que lo hacía porque valgo mucho y había notado que mi autoestima estaba muy baja.

Mi hermana me envió videos de las instalaciones, de lo que realizaban en el Programa y me convenció, a pesar de que yo creía no tener solución a mi problema con las drogas y el alcohol.

Cuando llegué a Narconon Latinoamérica recuerdo muy bien el cálido recibimiento del Staff, de hecho, lo primero que dije fue que me sentía como en un paraíso. Todo el entorno me brindó confianza y seguridad, además de que nadie me juzgó por lo que había consumido ni por lo que había hecho.

Me ayudaron con los síntomas que tenía por no consumir, lo que me dieron desde un inicio me ayudó a que me relajara. Ahí me enseñaron a confrontar, algo que para mí fue muy diferente, dado que siempre volteaba la cara cuando me hablaban, los ignoraba y no solía prestarles atención.

Comencé el proceso de desintoxicación, empecé a sentir como las toxinas se iban eliminando de mi cuerpo. Para que la desintoxicación sea efectiva se debe realizar ejercicio previamente y esta actividad me gustó mucho porque no tenía el hábito de hacerlo.

El siguiente paso fue realizar una serie de cursos que me ayudaron a estar en tiempo presente, así como para entender las causas por las cuales consumía. Asimismo, me dieron otras herramientas que ayudaron para saber elegir a mis amistades y las personas que me rodean. Otra de las cosas sumamente importantes que aprendí fue a saber cómo manejar mi entorno.

Gracias a Narconon obtuve disciplina y orden en mis horarios, esto me ha ayudado a realizar mis actividades de manera más eficiente tanto en mi casa como en mi trabajo. Hoy me siento orgulloso de dar un buen ejemplo a quienes me rodean, me gusta ayudar a las personas compartiendo mi historia. Quizá alguien se pueda sentir identificado y así evitar que caigan en una desgracia mayor.

Hace un poco más de un año terminé el Programa y me siento excelente, he recuperado a mi familia y no tengo intenciones de consumir sustancias que dañen mi cuerpo. Gracias a la desintoxicación no siento ni deseos ni necesidad de consumir ningún tipo de droga.

En la actualidad cuento con un trabajo bien habido, el cual, me permite llevar dinero a mi casa, compartir tiempo de calidad con mi familia y, todo esto, me causa mucha satisfacción.

En el tiempo de consumo la sociedad me generaba mucha desconfianza y yo a ellos, pero gracias a Narconon me siento con mucha seguridad en mi entorno. También, me sorprende la manera en que mis superiores me apoyan, dado que ellos conocieron mi proceso y sin embargo me brindan la confianza para trabajar y proporcionarme el material necesario, me motivan a salir adelante, me hacen saber que el cambio en mi se nota.

Las amistades negativas ya no se acercan, y cuando lo hacen, les platico sobre el Programa de Narconon y la manera en que me ayudó a desintoxicarme. Les comparto que ahora pienso diferente con respecto a las drogas y les expongo cómo fue que estas fueron acabando conmigo y mi familia. Todo con la intención de motivar a otras personas a que se rehabiliten.

Poco a poco me fui deshaciendo de amistades que no me aportaban nada bueno, no obstante, este proceso me ha ayudado a conocer gente que me apoya y me motiva a salir adelante.

“Hoy me considero el pilar de mi hogar y por ello me siento muy afortunado por contar con innumerables herramientas que me proporcionaron en Narconon”.

Hoy me considero el pilar de mi hogar y por ello me siento muy afortunado por contar con innumerables herramientas que me proporcionaron en Narconon. Gracias a éstas hoy tengo mas fuerza para trabajar para mi familia. La relación con mis seres queridos, sin duda ha mejorado muchísimo, puedo recalcar que hasta mis mascotas me reciben con gusto. Mis hijos y nietos son mi impulso, por ellos trabajaré y los apoyaré en lo que decidan ser cuando sean mayores.

Me gustaría motivar al Centro a que continúe con ese ánimo que han tenido para proporcionar ayuda. Que Dios les de la fuerza, habilidad y paciencia para ayudar a mejorar a las personas que tienen problemas de adicción a las drogas y alcohol. Admiro al Staff porque siempre tuvieron una palabra de aliento para que yo pudiera continuar en el Programa hasta concluir.

La finalidad de compartir el presente testimonio es para que se puedan identificar con mi situación y se den cuenta de que se puede vivir sin drogas y sin alcohol. Gracias a Narconon y a mi familia, hoy vivo en plenitud, en paz y luchando por mis sueños y metas.

Heriberto, Graduado de Narconon Latinoamérica

AUTOR

Zu Lizarraga

Trabajando en rehabilitacion de drogas por 12 años y me encanta ayudar a la gente a ser libre de las drogas.

NARCONON LATINOAMÉRICA

EDUCACIÓN Y REHABILITACIÓN DE DROGAS